Los tatuajes son un método de modificación del cuerpo común en el que las personas se inyectan tinta a nivel de la dermis para asi mancharla permanentemente y generar una imagen.

Proceso fisiológico

La tinta es inyectada en la dermis para subsecuentemente ser comida por células fago citicas. A medida que continua el proceso de sanación se forma tejido de granulación y se cae la capa de epidermis, eliminando el pigmento normal de superficie y dejando solo colágeno. El pigmento del tatuaje se termina concentrando en la capa entre la dermis y la epidermis atrapado en fibroblastos. Por un largo tiempo los pigmentos de la tinta están establemente en la misma posición pero con el paso del tiempo tienden a irse a estratos más profundos, lo cual explica porque los tatuajes viejos tienen mucho menos detalle.

El proceso de meter la tinta a la dermis es traumático. Culturas antiguas generaban una zona de lesión y sobre esta echaban la tinta o ceniza. En la era moderna se usan maquinas que con una aguja que oscila rápidamente (de 80 a 100 veces por segunda) va inyectándote la tinta poco a poco hasta que se forma la figura deseada.

Colores
Típicamente los tatuajes son negros aunque se pueden usar otros colores.

Un problema grande de los tatuajes es que en ocasiones usan oxido de hierro en la tinta. El problema es que el hierro se queda en la piel y puede reaccionar en caso de hacerse un MRI ocasionando una reacción y quemaduras de hasta primer o