Tras varias noches de pensar en el futuro, haber hecho decisiones importantes, elegí la oportunidad de venirme a estudiar medicina al ITESM, fue una decisión difícil en la que realicé el análisis más meticuloso de toda mi vida. Recuerdo las mariposas que sentía, esa sensación de nervios de no saber qué hacer, del miedo al futuro y a lo desconocido. Aún las siento. Y es que esta decisión significó sacrificios importantes, y llegar a una ciudad grande como Monterrey te hace sentir solo.

Los primeros días como foráneo fueron difíciles y a la vez emocionantes, comencé a conocer mucha gente; de todos lados y de todos los acentos. Mis días se dividían en conocer cosas completamente extrañas y la otra en recordar lo que deje en Juárez. Estas experiencias son independientes a las del estudio de la carrera de medicina, es más bien mi experiencia como foráneo; tal vez piensen que esto no tiene mucho que ver con el tema, pero cuando eres foráneo la perspectiva de ser estudiante de medicina cambia.

Ahora bien, mis primero días como estudiante fueron de muchas interrogantes, volví a sentir las mariposas en mi estómago, otra vez los nervios. ¿Es lo que en verdad quiero? Ya que es una carrera larga, muchos desertaron las dos primeras semanas. Así pues, seguí teniendo mis clases de