Siempre he pensado que la prevención es la primer y mejor arma del médico de primer contacto. Mucha de la evidencia sobre la prevención del riesgo cardiovascular en el adulto, se centra en la mejoría de factores en el niño o en el adolescente, sin embargo, muchos de los estudios se encuentran asociados a la mejoría de los hábitos alimenticios y al control del sedentarismo. Siguiendo esta línea de investigación, encontré un artículo prospectivo que agrega un poco más de evidencia a la ya publicada en artículos anteriores1,2,3. Este artículo, titulado “ A Prospective Study of Positive Early Life Psychosocial Factors and Favorable Cardiovascular Risk in Adulthood”, fue publicado en línea por Allison Appleton et al. en la revista Circulation de la American Heart Association en enero de este año4. Este estudio prospectivo se realizó en el cohorte nacional del Proyecto Perinatal Colaborativo donde se incluyeron mujeres embarazadas entre 1959 y 1966 para dar seguimiento a los niños desde su nacimiento hasta los 7 años de edad. 35 años después, serían seleccionados  415 adultos d