La música es un elemento importante en la vida de los seres humanos, ya que ha permitido involucrar acontecimientos, sentimientos, impacta en el estado de ánimo de quien la escucha e incluso ha dado pauta al desarrollo de la humanidad. Por tales razones, a lo largo del tiempo se ha tratado de dilucidar por medio de estudios los efectos que tiene la música en las personas y objetos. En este artículo haré una revisión de dos de los estudios/experimentos más famosos para determinar su validez, ¿interesante no?

Dorothy Retallack en el año de 1973 en Denver, Colorado, hizo un estudio para demostrar los efectos que tienen los diferentes tipos musicales en la naturaleza, por lo que expuso un grupo de plantas a una bocina que reproducía ‘rock duro’, a otro grupo lo expuso a un ‘rock suave’ y a un último a ‘música clásica’. Al final del experimento encontró que las plantas en contacto con el rock se habían marchitado, mientras que las que las de la música clásica habían florecido. En base a lo anterior, Retallack llegó a la conclusión de que el rock era dañino para la naturaleza y que por lo tanto debería ser da