Vivimos en una época en la que está de moda “ser verde”. Sí, ya sabemos: ahorra agua, no tires basura, el smog, la tala indiscriminada de árboles… Suena fácil, pero todo esto de cuidar el medio ambiente va más allá de simplemente dejar de hacer lo obvio.

Hoy en día muchas empresas se preocupan por hacer que sus producciones sean lo menos nocivas para el ambiente posible. Entre otras cosas, esto se logra reduciendo la cantidad de tóxicos que producen, así como disminuyendo la cantidad de agua que utilizan y contaminan.
Es posible que como estudiante te hayas dado cuenta de la gama de productos que poco a poco van apareciendo cuando vas a hacer el súper o tus compras de inicio de curso, como plumas hechas de botellas de plástico recicladas, incluso tal vez hayas visto los cuadernos de papel de piedra.

A simple vista no son muy diferentes de cualquier otro cuaderno de hojas de celulosa, pero en realidad su proceso de producción los convierte en cuadernos “verdes”. Hace ya 11 años se empezó la producción de éstos innovadores cuadernos que están hechos en un 80% de carbonato cálcico más 20% de resina, la cual actúa como el sustrato que da a las hojas la