No hace falta ser un médico para reconocer que la obesidad es “mala”, la conciencia colectiva así lo dicta. Es conocimiento común, por ejemplo, que la persona obesa tiene mayor riesgo de padecer problemas cardiacos, presión elevada y diabetes; quienes han leído un poco más al respecto también asociarán al paciente obeso con posibles problemas respiratorios, osteoartritis, y desórdenes metabólicos. En realidad, incluso aquel que desconozca la relación que guarda el peso con la salud probablemente opinará que, por lo menos por motivos estéticos, resulta conveniente cuidar la figura de vez en cuando.

Pero nosotros que estamos involucrados en el área de la salud no podemos darnos la libertad de simplemente repetir lo que dice la vox populi. Siendo la obesidad un problema tan importante en nuestro país, resulta igualmente importante que estemos actualizados.

Causas

El primer punto que debemos tocar es cuáles son las causas de la obesidad. En esencia, sí, se trata de algo que todos ya sabemos: el consumo de calorías excede el gasto llevando a un aumento de peso. La comida altamente calórica es día con día más accesible económicamente y resulta cómodo recurrir a ella (a través de restaurantes de comida rápida, maquinitas, etc.). Sumémosle a esto el estilo de vida sedentario