Es probable que como paciente se haya enfrentado a experiencias con médicos que lo han dejado satisfecho tras la consulta o por el contrario, sin ganas de volver a tratarse con ese médico. Esta disconformidad puede ser generada en diferentes etapas de su interacción con el profesional de la salud y puede no ser de mucha importancia pero, ¿qué pasa cuando las cosas escalan y el paciente resulta gravemente perjudicado? La negligencia médica se define como el daño realizado al paciente, ya sea intencionado o no intencionado, por parte del médico o una institución de salud. Este tipo de situaciones suelen tener mayor renombre al hablarse de Estados Unidos por la facilidad de demandar pero de acuerdo con la CONAMED, en el año 2000 se recibieron 1,915 quejas por negligencia médica en México. A pesar de que la cantidad es incomparable con la recibida en el país vecino, es un dato a analizar, debido a que lo ideal sería que no se presentaran demandas y que la experiencia médico-paciente fuera exitosa y benéfica.

La Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) fue creada en el año 1996 por decreto del presidente de ese tiempo, el Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León, con el propósito de favorecer la relación médico-pacien