Por primera vez en la historia de la humanidad las gente está muriendo con una dentadura completa. Uno esperaría que preservar los dientes hasta la muerte sería debido a un mejor tratamiento odontológico (y en parte sí lo es), pero la realidad recae en eventos curiosos.

En 1901 Frederick McKay, después de graduarse de la Facultad de odontología, estableció su práctica en Colorado Springs, Colorado. A través de cientos de pacientes observó cómo existía una pseudo-epidemia de dientes teñidos por un desagradable matiz de café. Esta patología cosmética se hallaba especialmente en la población de nativos a la región. Curioso de su observación y tras no encontrar mención en la literatura de su tiempo, decidió investigar la causa de estos hechos.