La medicina, de acuerdo a la Real Academia Española, es la ciencia y arte de precaver y curar enfermedades del cuerpo humano. Sin embargo, una persona/paciente no solo comprende el aspecto físico-biológico, sino que es un conjunto que incluye además la parte social, química, económica, mental, lingüística, espiritual, familiar, etc. La práctica médica actual ha tenido algunas fallas para aplicar la conceptualización anterior, debido a que únicamente se toma en cuenta la parte biológica afectada, ignorando aspectos importantes para un tratamiento integral.

En la semana pasada tuve un par de ocasiones para percatarme de lo esencial que es tratar a los pacientes como un todo. Primero fue en la clase de Medicina Familiar, en la que la Dra. Piña comentaba el error que se comete al referirse a – y por lo tanto al pensar en- los pacientes como “tengo un hígado en la 203” o “tengo un corazón en la 502”, pues de esa manera estamos eligiendo excluir todos los demás aspectos de las personas que se encuentran en tales habitaciones.

Además, también mencionó la Dra., que la mayoría de l