Cuando era estudiante de Medicina odiaba llevar cursos de estadística y probabilidad; me molestaba el hecho de que algún día tendría que hacer trabajos de investigación y análisis de ensayos clínicos. En definitiva yo prefería la práctica clínica a la investigación, lo mío era seguir las recomendaciones propuestas por resultados de ensayos clínicos aleatorizados o consensos de expertos. Ese fue el motivo por el cual, al ser estudiante, nunca incursioné a un ámbito más estadístico. Me di cuenta de mi error al aplicar a la especialidad: Cuando vi el formato de aplicación, había una hoja completa solo para citar los trabajos realizados y ¡publicados! En ese momento me hubiera gustado haber hecho lo que muchos de mis compañeros hicieron: algunos dedicaban sus veranos a la investigación, muchos se fueron a Houston y otros tantos se quedaban en Monterrey en proyectos de investigación; incluso a algunos les abrió las puertas para hacer una especialidad en el extranjero. Durante mi entrevista a la especialidad, una de las preguntas que más recuerdo fue: “¿Cuándo revisas un tema