La salud mental, según la OMS, es “un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar de manera productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. Si un estudiante tiene su salud mental afectada negativamente, frecuentemente existe una repercusión en su desempeño social y académico (Gutiérrez et al 2010).

Existen diversas causas que afectan la salud mental de los estudiantes, entre los que se encuentran: las exigencias académicas, la dificultad que implica el aprendizaje y adquirir nuevas destrezas. Estas situaciones generan estrés, el cual puede estar ligado a la depresión.