Todo niño mexicano recuerda sus libros de primaria de la SEP y entre ellos el más icónico por su portada es el libro de historia de México de cuarto o quinto de primaria en el que aparece el Padre de la Patria. Para muchos esta imagen de Miguel Hidalgo con su hábito negro y su cabeza repleta de canas sosteniendo en su mano derecha la antorcha que encendió el camino hacia la independencia de México es el retrato que imaginamos al mencionar su nombre. Sin embargo, esta imagen tan familiar esconde más de lo que se aprecia a primera vista. Desde los dos caballos, el esclavo y el colibrí ocultos en su puño derecho, hasta el ave fénix pintada en la antorcha; este mural simboliza el carácter del pueblo mexicano que emerge de las cenizas como el ave fénix y la naturaleza libre del ser humano que no puede vivir bajo el peso de las cadenas de la esclavitud, tal como el colibrí no puede ser enjaulado porque de lo contrario moriría. Está obra se encuentra en el Palacio de Gobierno del estado de Jalisco en su capital Guadalajara y fue pintado por uno de los tres grandes muralistas de México: José Clemente Orozco.