Una taza de café atrae a cualquiera por su aroma y su sabor pero también aporta numerosos beneficios que lo hacen más atractivo, como reducir las probabilidades de adquirir ciertos tipos de cáncer o Parkinson en aquellos que lo toman regularmente. Ahora sumándose a esta interminable lista se encuentra la posibilidad de que el café reduzca el riesgo de ateroesclerosis, una de las causas de infartos.