Cuando llegue a la tercera edad, espero poder conservar mis facultades mentales aunque bien sé que el deterioro progresivo de la cognición es algo que –en menor o mayor medida– nos espera a todos. Desafortunadamente, no existe tratamiento real para combatir la demencia, que es precisamente una pérdida severa de función cerebral especialmente común entre pacientes ancianos. Lo que se busca hacer es simplemente mejorar la calidad de vida. Aunque lo más común es utilizar fármacos que ayuden  a disminuir los síntomas asociados, cuando me toque a mí yo pediré una dosis de Led Zeppelin para complementar mi terapia.

Actualmente, Dan Cohen –un trabajador social– está buscando implementar su programa de músicoterapia personalizada para mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen de demencia. Lo que para mí podría ser rock clásico, para otros podría tratarse de boleros, música pop, o, en el caso de Henry, Cab Calloway. Lo importante no es el género de la música sino que sea parte de nuestra juventud, que tenga una significancia emocional para nosotros.