El consentimiento informado es un instrumento utilizado en el área de salud, tanto en la atención médica como en la investigación, para cerciorarse de que el paciente o participante entiende plenamente su situación actual de salud, qué procedimientos se le van a realizar y asegurarse de que está de acuerdo con las decisiones tomadas por el médico a lo largo de su interacción. Los datos se le deben de presentar a personas que tengan la capacidad mental para tomar decisiones, la edad adecuada y que sean competentes en términos legales; de lo contrario, se deberá de solicitar un representante legal.

Por medio del consentimiento informado, se protegen los derechos del paciente para que sean seres autónomos y sean tratados con justicia, atención y respeto en todo momento. Se divide en dos partes, que son: el derecho a la información y la libertad de elección. De acuerdo a la Comisión Nacional de Bioética (2010), la información contenida en el consentimiento informado “debe ser clara, veraz, suficiente, oportuna y objetiva acerca de todo lo relativo al proceso de atención, principalmente el diagnóstico, tratamiento y pronóstico del padecimiento. De la misma manera es importan